sábado, 21 de julio de 2012

Las experiencias te hacen crecer

Strawberries

"Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las fresas, nada sabe acerca de las uvas". 

Con la frase anterior Erich Fromm empieza su libro El arte de amar y al interesarme sobre su significado descubrí que las fresas maduran en temporada de primavera mientras que las uvas pueden madurar en cualquier temporada. Sin embargo, la "uva "como palabra en su significado etimológico y biblico quiere decir "Vida". En este sentido, la frase podría quedar de la siguiente manera::

"Quien cree que todas las frutas maduran en primavera, nada sabe nada acerca de la vida".

Todo esto apunta a que Erich esta hablando sobre el desarrollo del ser humano. Interpretando su significado podría indicar que cada año transcurrido en tu vida no te vuelve más sabio. Por ejemplo, seguramente alguna vez te habrás encontrado con personas adultas con formas de ver la vida y comportamientos inmaduros así como también habrás conocido adolescentes con una madurez increíble para vivir. 

Entonces, ¿qué diferencia sustancial hay entre estos dos tipos personas comentado en el párrafo anterior?. Creo que la principal diferencia es el número de experiencias transcendentales que han vivido. Así, el número de cumpleaños que has festejado no te hacen madurar sino que son la calidad de experiencias que has vivido.

En este sentido, la frase de Erich Fromm sería traducida como

 "Quien cree que todas las personas maduran a los 18 años, nada sabe acerca de la vida".

Asimismo, en una escena de la película del Indomable Will Hunting se ejemplifica el valor de las experiencias en nuestras vidas.  Espero que te puedas llevar una reflexión. 



martes, 10 de julio de 2012

Si duele significa que estoy vivo.

Vida


Recuerdo que hace muchos años vi una película que hablaba de la vida de dos bomberos atrapados en los escombros del ataque del 11 S en las torres gemelas. En la película se hacía un flashback de la vida de los bomberos y explicaban como una serie de circunstancias los llevo a ese momento. Los dos atrapados cerca uno del otro hicieron el siguiente dialogo:

- Bombero 1: Amigo, ¿cómo te sientes?.
- Bombero 2: Me duele pero me siento muy bien.
- Bombero 1: Pero si te duele, ¿cómo es posible que estés muy bien?.
- Bombero 2: Porque mientras me duela significa que estoy vivo.

Hace unos días, mientras pasaba por un pequeño malestar físico me acordaba de aquella frase y me tomaba con positivismo mi decaimiento. Me sorprendió como aquella frase llena de sabiduría se quedó con facilidad en mi memoria.

Hay veces que nos sentimos invencibles (y mucho más cuando somos jóvenes), que no nos pasará nada o que lo malo les pasa a otras personas. Sin embargo, nadie sabe lo que nos puede pasar de aquí un minuto, una hora, un día o un año. Nadie. Claro, somos dueños de nuestro destino pero no podemos controlar las circunstancias en que podamos quedar involucrados.

En el momento que me encontraba en mi cama recuperándome sólo agradecía por sentirme vivo. Y agradecía aquel momento porque me hizo valorar mucho más mi salud. Y si en la universidad mi maestro Salvador me decía: "Mientras hay conflicto hay vida", yo también añadiría: "Mientras hay dolor hay vida".

lunes, 2 de julio de 2012

Stand by me

Hand in hand

  No importa quién seas. 
No importa a dónde vayas en tu vida. 
Habrá un punto en que necesitarás a alguien que se quede junto a ti.





martes, 17 de enero de 2012

El valor de tener una Itaca

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Hace unos días mi estimado compañero @atahualpa compartió en su página de Facebook una poesía que me encanto. Fue la primera vez que la leí y me sorprendió aquella profunda sabiduría que cargaban aquellas palabras. 

Constantino Cavafis es el autor de esta gran obra. Obra que habla de los sueños y las dificultades para alcanzarlos. Si es fácil lograrlo no vale la pena porque no creces y no te trae experiencia. Si es difícil lograrlo vale la pena porque en cada adversidad superada habrá un aprendizaje. Y esto último es aprovechar la vida.  

 Ya lo decía el maestro Facundo Cabral: "el enemigo es aquello que no te hace crecer". Y sí, debemos huir de aquello (situaciones, contextos o personas) que no nos hacen sentir mejor,  que no nos dan una lección nueva, que no aprendemos. 

Bien, en una futura entrada trataré de profundizar mucho más sobre esta poesía que habla de sueños, optimismo, perseverancia, aventura y fuerza. De momento, te dejo que disfrutes y reflexiones esta joya hecha poseía. Solo espero que al final te preguntes a ti mismo: 

¿Cuál es mi Itaca?, ¿cuál es mi sueño?.



 Itaca
Cuando emprendas tu viaje hacia Itaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones, los cíclopes y el feroz
Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas en tu alma,
y si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar bellas mercancías: madreperlas,
coral, ébano y ámbar,
perfumes placenteros de mil clases.

Ve a muchas ciudades del Egipto
para aprender de quienes saben.
Y conserva en tu alma Ítaca,
porque llegar a ella es tu destino.

Mas no apures el camino.
Trata de que dure muchos años,
para llegar viejo a la pequeña isla.

Y serás rico por lo que recojas en el camino.
No esperes que Ítaca te enriquezca.
Ella te ha dado ya un hermoso viaje.

Sin ella, jamás habrías partido.
Pero no tiene más para ofrecerte.
Por eso, si la ves pobre,
no pienses que te ha engañado.

Con tu pelo cano, cargado de experiencia,
habrás aprendido por fin
lo que significan las Ítacas.


martes, 10 de enero de 2012

Ya toca.

reloj 6


Recuerdo cuando en la escuela sonaba el timbre para salir al patio y la profesora continuaba dando su clase como si no lo hubiera escuchado. En ese momento alguien apuntaba con voz tímida “Profe, ya toca patio”. A continuación, nos decía que podíamos salir y en ese momento corríamos a tomar aquel preciado descanso.

A día de hoy ya van muchas veces que he escuchado a algunas personas decir aquel “ya toca…” pero en contextos diferentes. Por ejemplo, en las frases de: “tenemos que vernos que ya toca”,  “me voy de vacaciones que ya toca”, “un poco de ejercicio que ya toca”, etc. He de confesar que yo también he utilizado el “ya toca” en algunas ocasiones pero siempre ha habido algo que no me ha gustado.

No me ha gustado porque considero que al decir “ya toca” se da a entender que es una obligación o un deber hacer esas acciones. En la escuela esa frase era justificada por la parcelación del tiempo que existía. Estábamos en el patio jugando porque “tocaba” y jugábamos legítimamente hasta que el timbre nos señale volver al aula. Un método más para ser "personas de bien" en la sociedad. Simplemente personas que aceptan normas.

De esto último se extrae la idea que hay una norma implícita. Por ello, creo que al usar el “ya toca” en otros contextos, donde no hay norma que aceptar, hace perder el valor de la acción que queramos realizar. En este sentido, sería mejor decir “Quiero verte, ¿quedamos?” o “ Quiero tomarme unos días libres” o “Quiero hacer un poco de ejercicio”, etc. Estás frases son más activas y realzan la voluntad de la persona.

Yo creo que no es absurda esta diferenciación, porque al menos a mi el significado es diferente. Yo preferiría quedar a tomar un café con una persona que me diga “quiero/me gustaría verte ¿quedamos?” que la que me diga “a ver si quedamos que ya toca”.  A la segunda le diría “toca, ¿ toca qué?. No toca nada.  ¿O no tienes el valor de decir que quieres verme?".

Recuerdo que mi profesor de sociología de la comunicación Salvador Cardús nos decía que el lenguaje no es inocente. Y es verdad, a veces debemos reflexionar como lo utilizamos para poder descubrir como estamos encubriendo algo. Pido disculpas al utilizar la palabra “algo” porque tampoco sé qué es ese "algo" y es la razón por la que escribo: deseo  descubrir algo más.

Bien, ahora acabo este post que “ya toca”. No, no, no, otra vez no.

Bien, para terminar cierro este post porque quiero ir a dormir. 

domingo, 25 de diciembre de 2011

El mundo se ve distinto desde aquí arriba.





A menudo intento volver a ver las películas que me gustan porque descubro nuevos mensajes. Además, creo que estoy más perceptivo a uno u otro mensaje dependiendo del estado de ánimo y contexto en que me encuentre. Esta vez, volví a ver una de mis películas favoritas: El club de los poetas muertos.

En esta ocasión se quedó en mi memoria la escena en la cual el profesor Keating  enseña a sus alumnos a ver las cosas con diferente perspectiva. Él sube sobre su mesa y ánima a los chicos a cambiar el punto de vista del mundo diciendo:

“Hemos de mirar las cosas constantemente de modo diferente. El mundo se ve distinto desde aquí arriba. Si no me creen vengan a comprobarlo”

Considero que esta escena tiene mucho valor para nuestras vidas. A veces perdemos esa curiosidad de ver nuestra vida por diferentes ángulos. Parece ser que sin darnos cuenta en algún momento desconocido nos rendimos al punto de vista de la mayoría. Tal vez, al imaginar las consecuencias que puede ocurrir por pensar diferente nos impiden subirnos sobre una mesa a ver las cosas de modo distinto.

Por ejemplo, me es difícil conseguir ideas innovadoras en mi horas de trabajo. Y es difícil porque he de actuar rápido y para hacerlo he de aceptar el proceder aceptado. Sin embargo fuera de esas horas laborables mi mente es más creativa, mi mente está en otra posición para mirar diferente y surgen las ideas.

Muchas ocasiones mientras corro vienen a mi mente ideas para mejorar aquel trabajo que tenía encallado. A continuación, al llegar a  casa las anoto en un papel y al día siguiente las hago realidad. Después, al verlas realizadas te sientes feliz porque has dado una solución pensando diferente, cambiando el contexto en dónde buscar soluciones.

Otro ejemplo, esta vez más querido, viene del recuerdo de mi madre. Ella con su carácter activo cada cierto tiempo animaba a mis hermanos y a mi a cambiar de lugar todos los muebles de la casa. Ese día del mes era el que más gustaba. Lo más bonito era aquel susto mañanero de no saber dónde estaba al olvidar que mi cama había cambiado de sitio. 

Una ocasión le pregunté por qué lo hacíamos y ella me dijo que es para dar mayor frescura a la casa. Y sí, creo que la frescura es el concepto clave. Cuando corro siento esa frescura en mi cabeza, esa frescura que deja que nazcan y se muevan aquellas ideas que me dan soluciones.

Pensar diferente funciona. Podemos empezar cambiando el contexto donde buscamos soluciones o cambiando nuestra cama de sitio. Con estos cambios es posible que alguna idea nueva venga hacía nosotros. Además, este puede ser el primer paso a dar aire fresco a nuestras vidas y- citando de nuevo al señor Keating- "Si no me creen vengan a comprobarlo”.